El servicio doméstico ha sido una profesión asociada tradicionalmente a la economía sumergida. Esto se debe principalmente a que hasta 2013 no existió una regularización legal para este gremio, lo que provocó negativas consecuencias en todos los ámbitos.

Desde que esta situación se regularizó en 2013, el sector mejoró y las empleadas y los empleadores encontraron más facilidades para saber cuáles eran sus derechos y obligaciones con independencia de que fuesen respetados o no.

Hoy en día se calcula que aún el 30% de las empleadas domésticas trabajan sin ningún tipo de contrato.

Hacia qué trabajadores se destina el Sistema Especial de Empleados de Hogar

Es importante resaltar que no a todas las personas que trabajan en el hogar se les puede aplicar el Sistema Especial de Empleados de Hogar. Para que éste pueda ser aplicado, sus tareas tienen que estar destinadas a la organización del hogar, el cuidado de los miembros de la familia o la limpieza.

Si las tareas a realizar no se llevan a cabo en un domicilio ya no podrá ser aplicable el Sistema Especial de Empleados de Hogar.

Contrato del servicio doméstico

Puede formalizarse de palabra o por escrito. En todo caso, en los contratos de duración determinada por tiempo igual o superior a cuatro semanas será por escrito.

El empleado deber tener claro los siguientes puntos:

  • Aspectos generales, como la identificación de las partes y la jornada, entre otros
  • Duración y distribución de los tiempos de presencia pactados, así como el sistema de retribución o compensación de los mismos
  • Prestaciones salariales en especie, cuando se haya convenido su existencia.

En el contrato puede existir un periodo de prueba que no será superior a dos meses.

Gestiones en la Tesorería de la Seguridad Social.

De este trámite normalmente se ocupa el empleador o una agencia que actúe como entidad intermediaria. Dichas gestiones son: obtención del código de cuenta de cotización por parte del empleador, alta y baja de la empleada o cualquier variación de datos. Ahora bien, en el caso de que la empleada trabaje menos de 60 horas puede ser ella quien se responsabilice de estos trámites, además del pago de la cuota. Todo esto debe ser acordado con el empleador antes de la contratación.

En lo referente a la cuota, lo que se debe pagar a la Seguridad Social en concepto de cotización por contingencias comunes es el 27,40 % de la base de cotización. El 22,85% correrá a cargo del empleador y el 4,55% a cargo del empleado.

Existe posibilidad de descuento sobre la cuota por parte del empleador: 20% en caso de nueva contratación y 45% en caso de familia numerosa. Estos descuentos se aplicarán siempre y cuando sea el empleador el encargado del pago de la cuota.