Es bastante frecuente que surjan dudas para la mayoría de los empleadores y empleados acerca de la forma en que debe llevarse a cabo y los trámites que han de seguirse cuando se produce la extinción del contrato laboral de la empleada de hogar y otros trabajadores del servicio doméstico.

Cuando el empleador decide que la relación laboral debe llegar a su fin estando en vigor el contrato laboral, está realizando un despido por desistimiento, que deberá comunicarse por escrito al trabajador en un documento en el que habrá que dejar constancia, de modo claro e inequívoco, de la voluntad de dar por finalizada la relación laboral por esta causa.

En el caso de que la prestación del servicio exceda el periodo de un año, el empleador deberá conceder un plazo de preaviso cuya duración, computada desde que se comunique al trabajador la decisión de la extinción del contrato, habrá de ser, como mínimo, de veinte días. Cuando la duración del servicio sea menor al año, el preaviso será de siete días.

Indemnización por año trabajado

En el mismo momento en que se comunica el despido, el empleador deberá poner a disposición del trabajador una indemnización, que se abonará íntegramente en metálico, cuya cuantía será la correspondiente al salario de doce días por año trabajado, con el límite de seis mensualidades.

El empleador podrá sustituir el preaviso por una indemnización equivalente al salario que el trabajador percibiría en los días que conforman el citado plazo, que también se abonarán íntegramente en metálico. Es decir, si el empleador por cualquier situación decide no esperar a que se cumpla el preaviso por extinción del contrato, deberá abonar en el momento de la liquidación los siete o veinte días que correspondan al trabajador, dependiendo de si lleva trabajando menos de un año o más, además de los doce días por año trabajado correspondientes al despido por desistimiento.